La documentación que decide si cobras tus CAEs (guárdala desde hoy)
En el sistema CAE, el ahorro que no se puede documentar no existe. La mayoría de expedientes que se caen no fallan por el cálculo: fallan porque nadie guardó las evidencias de cómo era la instalación antes de la mejora. Esta es la lista de lo que conviene guardar — y el mejor momento para leerla es antes de ejecutar la actuación.
01Antes de la actuación: la línea base
- Fotos de la instalación existente (equipos, placas de características, cuadros).
- Inventario de lo que se sustituye: modelos, potencias, unidades, año aproximado.
- Facturas de energía de los últimos 12 meses del suministro afectado.
- Horarios y condiciones de uso reales (turnos, temporadas, consignas).
- Si el proyecto será singular: mediciones de consumo previas — aquí entramos nosotros con el plan de medición.
02Durante y después: la evidencia de la mejora
- Presupuesto y facturas de la instalación nueva, con fechas.
- Fichas técnicas de los equipos instalados.
- Certificados de instalación o boletines, si aplican.
- Fecha de puesta en servicio documentada (acta, comunicación, primera factura posterior).
- Resolución de cualquier subvención recibida por la misma actuación.
03¿Ya hiciste la obra y te falta la mitad de esto?
No des el expediente por perdido: parte de la documentación puede reconstruirse (proveedores, mantenedores, históricos de facturación) y es trabajo que hacemos habitualmente. Envíanos lo que tengas y te decimos con franqueza si el expediente es viable y qué falta por conseguir.
Y si la inversión aún no está firmada, mejor todavía: con la documentación preparada desde el día uno, el expediente sale solo — y los ingresos por CAEs entran en tu decisión de inversión, no como sorpresa posterior.
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Cuéntanos tu caso y te decimos, sin compromiso, cuánto podrías ahorrar y qué ayudas lo financian.