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Metodología · medida y verificación

Cómo verificamos que tu ahorro es real

Un CAE vale lo que vale su verificación. Somos ingenieros que medimos ahorros con el estándar internacional IPMVP desde 2010: por eso nuestros expedientes resisten al verificador y se pagan mejor.

Por qué importa

El CAE no lo emite quien mejor lo cuenta, sino quien mejor lo demuestra

Cada certificado tiene que superar a un verificador de ahorros acreditado y convencer a un sujeto obligado que lo compra. Un ahorro mal medido se cae en la revisión —o se paga a la baja—. Ahí es donde la ingeniería marca la diferencia: no vendemos ilusión de ahorro, la medimos.

Nuestra credencial

16 años

midiendo y verificando ahorros con IPMVP

El Protocolo Internacional de Medida y Verificación es el estándar mundial (EVO) que usan gestores de energía y auditores. Lo aplicamos desde 2010, mucho antes de que existiera el sistema CAE.

El método

Cuatro formas de medir un ahorro, una para cada actuación

El IPMVP define cuatro opciones según dónde y cómo se mide el ahorro. Elegir bien la opción es la mitad del trabajo: de ella dependen la precisión y el coste de la verificación.

Opción A · Aislar la mejora · parámetro clave

Se mide el parámetro que más pesa (p. ej. la potencia de las luminarias) y se estiman los demás con valores documentados. Ideal para actuaciones con un ahorro muy determinado, como el cambio a LED.

Opción B · Aislar la mejora · todos los parámetros

Se miden todas las variables de la actuación (potencia y horas reales de funcionamiento). Más metrología, menos incertidumbre: motores, variadores de frecuencia o bombas.

Opción C · Toda la instalación

Se compara el consumo global del edificio o la fábrica antes y después, ajustado por clima y producción. Útil cuando la mejora afecta a todo el conjunto y hay facturas fiables.

Opción D · Simulación calibrada

Cuando no hay histórico medible, se modela la instalación y se calibra el modelo con datos reales. Habitual en obra nueva o rehabilitaciones profundas.

El proceso

Los cinco pasos de cada expediente

01

Frontera de medida

Delimitamos qué entra en el cálculo: el equipo o el sistema afectado por la mejora. Fuera de esa frontera, nada cuenta. Es lo primero que revisa un verificador.

02

Línea base

Reconstruimos el consumo de partida —el de antes de la actuación— con facturas, mediciones o los valores del catálogo. Es la referencia contra la que se mide el ahorro.

03

Variables de ajuste

Identificamos qué cambia el consumo aunque no toques la instalación: clima, horas de uso, nivel de producción. Sin ajustar por ellas, el ahorro estaría inflado o escondido.

04

Ahorro evitado

El ahorro real es el consumo de la línea base menos el del periodo de seguimiento, corregido por esas variables. No es «lo que gastas ahora»: es «lo que habrías gastado sin la mejora».

05

Informe verificable

Documentamos supuestos, fuentes y cálculo de forma que cualquier tercero llegue al mismo número. Ese informe es el que sostiene el CAE ante el verificador y el sujeto obligado.

Dos caminos de certificación

Ficha del catálogo o proyecto singular

Ficha estandarizada

El catálogo del MITECO recoge decenas de actuaciones típicas —iluminación, aerotermia, aislamiento, motores…— cada una con su fórmula fija de ahorro y su documentación. Si tu mejora encaja en una ficha, el camino es más rápido y previsible: el ahorro se calcula aplicando la fórmula a tus datos.

Ventaja: rapidez y certidumbre.

Proyecto singular

Cuando la actuación no encaja en ninguna ficha —un proceso industrial concreto, una combinación de medidas— el ahorro se demuestra con un plan de Medida y Verificación propio, normalmente siguiendo el IPMVP. Más trabajo de ingeniería, pero abre la puerta a certificar ahorros que otros descartan.

Ventaja: certifica lo que no cabe en el catálogo.

El filtro final

Qué comprueba un verificador acreditado

Antes de que un ahorro se convierta en CAE, lo revisa un verificador acreditado por ENAC. Preparamos cada expediente pensando en su lista de comprobación, para que pase a la primera.

  • Que la actuación se inició después del 26 de enero de 2023 y es adicional (no obligatoria por normativa).
  • Que la frontera de medida y la línea base están bien definidas y documentadas.
  • Que el ahorro se calcula con la ficha del catálogo o con un método reconocido (IPMVP) en proyecto singular.
  • Que las horas de uso, potencias y rendimientos declarados tienen respaldo real, no optimista.
  • Que existe evidencia de la instalación: facturas, fotos, fichas técnicas y, si procede, medidas.

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